PROGRAMA AMBULATORIO INTENSIVO (PAI)


El PAI es un programa de atención integral dirigido a los pacientes con Trastornos de la Conducta Alimentaria, y otras enfermedades asociadas, dándole a la familia su papel dentro del proceso.
 

Está diseñado para quienes presentan las siguientes condiciones:

 

  Pacientes que egresan de una hospitalización total o parcial.

  Pacientes sin riesgo vital que requieran un abordaje intensivo y multimodal.

  Pacientes con síntomas activos interferentes.

  Pacientes cuyos síntomas alimentarios hayan sido resistentes a la intervención ambulatoria estándar.

  Pacientes que por encontrarse fuera de la ciudad de Bogotá requieran de una modalidad intensiva.

 


 

 


 

  Buscar que el paciente logre y mantenga un peso saludable.

  Restablecer niveles de vitaminas y minerales.

  Enseñar patrones de alimentación sanos.

  Manejo y regulación de alimentos.

  Facilitar a través del tratamiento psicológico y psiquiátrico la desmitificación de creencias, actitudes y sentimientos distorsionados en relación con la comida.

  Diagnóstico y tratamiento de otros trastornos médicos y psiquiátricos asociados.

  Psicoeducación familiar.

  Prevenir recaídas.

 


tratamiento trastornos de la conducta alimentaria

Aclaraciones:

 

  El PAI funciona de Lunes a Viernes de 12:00 p.m a 5:30 p.m.

  El SEMI-PAI incluye 3 días a la semana.

  El PAI plus+ contiene una Comida Terapéutica Familiar, además de las otras actividades del PAI.

  La agenda está sujeta a cambios que se puedan realizar en el programa.

 

Psiquiatría:

La consulta de Psiquiatría evalúa el riesgo médico presente asociado al trastorno de alimentación tanto como otras enfermedades psiquiátricas asociadas que pudieran acompañar el trastorno alimentario. Son frecuentes la depresión, la ansiedad o el abuso de sustancias. El psiquiatra determina la posibilidad de tratamiento ambulatorio estándar, intensivo o semi-intensivo o la internación hospitalaria según el riesgo médico y/o psiquiátrico y el inicio de tratamiento psicofarmacológico si la patología alimentaria o las otras enfermedades asociadas, lo ameriten.

Psicología:

La consulta de Psicología se encamina a la identificación, comprensión y modificación de patrones disfuncionales y conflictos alrededor de 3 áreas eje: la comida y los hábitos alimenticios, el cuerpo y la imagen corporal y las relaciones interpersonales. Se utilizan técnicas cognoscitivo-comportamentales ** en un abordaje semi-estructurado orientado a la solución de problemas, con una metodología aditiva y participante. El equipo tratante se reúne con la familia luego del proceso de evaluación inicial (consulta de psiquiatría, psicología y nutriología). Explica los resultados de la evaluación: diagnóstico, propuesta de tratamiento, periodicidad de las citas y papel de la familia en el proceso. Estas citas de retroalimentación se repiten cada mes, con el objetivo de evaluar la evolución del paciente, las necesidades del tratamiento, brindar a la familia los elementos necesarios para la comprensión del trastorno y ayudarles a generar alternativas de manejo acordes con las dificultades específicas.

** Este modelo de psicoterapia es el que posee mayor evidencia de eficacia terapéutica en el tratamiento de los trastornos de alimentación.

Nutriología:

Es realizada por un médico especialista en nutrición donde se valora el estado nutricional del paciente y se diseña una pauta nutricional según las necesidades individuales. Esta pauta se modifica según la evolución física y antropométrica de cada paciente y busca la rehabilitación nutricional.

La consulta de primera vez por Nutriología se realiza una vez el paciente ingresa al programa.

La consulta de control es realizada por una Nutricionista cada 15 días y se realiza bajo la supervisión de Nutriología.

Grupos Terapéuticos:

Se plantean como una herramienta complementaria a la psicoterapia individual, y pretenden capitalizar las propiedades terapéuticas de la presencia de otras personas que presentan problemáticas semejantes. El grupo nos da la posibilidad de tener experiencias diferentes, “no sólo es lo mío, es lo del otro también”.

Estos grupos están siempre manejados por un terapeuta del programa.


 REGLAS BÁSICAS DE LOS GRUPOS


  Puntualidad.

 Respeto a los otros.

 Describir, no juzgar.

 La asistencia es obligatoria, la participación no lo es, aunque se recomienda.

 Confidencialidad respecto a los contenidos discutidos en las sesiones.

 

 

Educación:

El grupo es un espacio terapéutico pero a la vez educativo para el paciente en diferentes tópicos nutricionales, de las consecuencias médicas y psicológicas de la enfermedad. Trabajar en grupo aumenta el tiempo disponible en la terapia individual para profundizar en otros aspectos personales. Los miembros del grupo inciden unos en otros usando su experiencia propia en identificar y solucionar problemas.

Universalidad:

Compartiendo y escuchando a los demás, expresando sus sentimientos, emociones y experiencias de tener un trastorno de alimentación, los pacientes aprenden que no están solos en su sufrimiento. Aunque las historias son individuales y cada paciente es único, existe camaradería entre los miembros del grupo. Esto ayuda a la auto-estima de las personas, a no sentirse solas o “raras”. Algunos pacientes manejan la problemática mejor que otros y esto puede ser muy útil para los demás. Además, un rasgo común de los pacientes con TCA es el deseo de ser especiales o únicos (narcisismo). En un grupo de pares con la misma enfermedad, los pacientes deben explorar y encontrar otras formas más constructivas de sentirse únicos.

Apoyo y aceptación:

Los pacientes con trastornos de alimentación, con frecuencia se sienten rechazados o incomprendidos por sus familiares o pares. El grupo ofrece un espacio terapéutico de aceptación mientras que al mismo tiempo, apoya y alienta a la persona a cambiar. A través de la experiencia grupal positiva los pacientes pueden recibir compasión y empatía de los demás miembros del grupo y extender esta compasión y empatía a ellos mismos.

Relaciones interpersonales:

Con frecuencia los pacientes han perdido, o no han adquirido la confianza necesaria, o las habilidades para entablar relaciones interpersonales de calidad. Con la ayuda de otros miembros del grupo, los pacientes pueden aprender acerca de sus sentimientos y emociones y aprender a manejarlas y cómo comunicarlas. Los pacientes pueden aprender a compartir, confiar, acercarse, entre otros.

Confrontación:

Una vez se ha logrado establecer una atmósfera de confianza y cuidado, el terapeuta facilita la confrontación en los miembros y entre los miembros del grupo, señalando inconsistencias, ambivalencias, negación y otras defensas y comportamientos auto-destructivos. La tarea del terapeuta es enseñar a los pacientes a retar a los demás de una manera cariñosa. El clima de la terapia permite aprender que es posible enojarse, discutir sentimientos negativos, llorar, argumentar de una manera sana.

Amistad:

Ha existido controversia acerca de si los miembros del grupo deberían o no contactarse por fuera de las sesiones , sin embargo, una llamada telefónica de apoyo en un momento crítico puede impedir un atracón, un episodio de auto-mutilación, acompañar al otro en un momento de tristeza o crisis.
Aunque el grupo terapéutico no es planteado como un grupo de auto-ayuda, pueden surgir espontáneamente actividades y propuestas en este sentido, por parte de las pacientes, fuera del encuadre del programa con el fin de ejercer soporte y acompañamiento. Esto no es fomentado, pero tampoco impedido por el programa.

De hecho la experiencia nos indica que es muy común que las personas que comparten las actividades grupales se acerquen personalmente.


TERAPIA DE FAMILIA
 


La terapia de familia es útil cuando se identifican factores a nivel familiar que operan como perpetuadores de la enfermedad; en particular en pacientes jóvenes.

En estos casos, donde los factores a nivel familiar contribuyen al mantenimiento de los síntomas, se recomienda una psicoterapia familiar formal (se realiza por la psiquiatra del programa especialista en terapia familiar).











PROGRAMA VÍNCULO
 


Es una herramienta complementaria de tratamiento, dirigida a la red de apoyo familiar y social que se encuentra al rededor del paciente. Consta de 7 sesiones de una hora y media preparadas por el equipo terapéutico que se complementan ampliamente con las preguntas, aportes, inquietudes y experiencias compartidas por los asistentes.

Compartir y escuchar a los demás permite a los familiares saber que no están solos en su sufrimiento, sentimientos, emociones y experiencias de tener un familiar con Trastorno de la Conducta Alimentaria.

Aunque las historias son individuales y cada paciente y su familia son únicos, se crea un ambiente de comprensión y solidaridad colectivo.



COMIDA TERAPÉUTICA FAMILIAR
 


La Comida Terapéutica Familiar es un trabajo sobre la realidad cotidiana, en donde toda la familia (padres, hermanos, paciente y demás miembros), comparten una comida. Los integrantes de la familia (idealmente los padres) deciden el menú, lo elaboran y lo traen a Equilibrio.

El momento de la comida se hace en compañía de dos terapeutas quienes observan la dinámica familiar: los patrones de interacción, la comunicación y los hábitos familiares en torno
a la comida.

Al final de la sesión, se realiza una retroalimentación en la que se señalan los patrones de interacción observados, reforzando aquellos que favorecen la recuperación del paciente.


 

 
 


A finales de 2009 salió a todas las librerías del país el libro "CUANDO TU FORMA DE COMER SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA" dirigido a niños entre 8 y 13 años, padres y educadores.

Este texto editado por B Editores, está escrito en lenguaje sencillo con bellas ilustraciones de Daniel Rabanal y busca reforzar hábitos de alimentación saludables y educar en comportamientos de riesgo para trastornos alimentarios y obesidad. Esperamos que se convierta en una herramienta de prevención muy útil tanto para los niños como para la comunidad educativa.