BULIMIA NERVIOSA

Se caracteriza por la aparición recurrente de "atracones de comida" o comilonas, que se acompañan de sensación de pérdida de control sobre el comportamiento de comer y durante los episodios, seguidos de sentimientos de culpa y auto-reproche, así como de comportamientos compensatorios como el vómito auto-inducido, abuso de laxantes, diuréticos o enemas o ejercicio en jornadas agotadoras con lo que el paciente busca gastar las calorías ingeridas y evitar el aumento de peso. A diferencia de la Anorexia Nerviosa, en la Bulimia el peso suele estar normal y en ocasiones un poco por encima de lo esperado para la talla y la edad, pero al igual que sucede en la Anorexia, los pacientes bulímicos presentan inconformidad y/o distorsión de la forma y tamaño corporal, así como preocupación obsesiva y exagerada por el cuerpo y las dietas.

Una "comilona" por lo general se caracteriza por la ingesta de grandes cantidades de comida rica en azúcares durante un período de tiempo menor de 2 horas. Los pacientes bulímicos muestran preferencia por tortas, galletas, pan, postres, helados, alimentos altos en calorías y de fácil deglución.


Los trastornos de la alimentación son multi-causados. Parece existir una sumatoria de factores de vulnerabilidad constitucional de la personalidad, biológico-genéticos y presiones socioculturales y del ambiente familiar.

En la personalidad de los pacientes con trastornos alimenticios sobresalen rasgos obsesivos como la rigidez y el perfeccionismo, que pueden oscilar con una marcada impulsividad sobretodo en los bulímicos. En la anorexia, sobresalen elementos como la necesidad de control y los conflictos con el proceso de autonomía y dependencia que impone la vida adulta y que los pacientes intentan "retrasar" manteniendo patrones de comportamiento infantiles y regresivos que perpetúan el cuidado parental.

Los factores biológicos implicados, algunos de ellos genéticos, se relacionan con el funcionamiento anormal de sustancias cerebrales que regulan las conductas de hambre y saciedad, entre otras (serotonina, opioides endógenos).

Dentro de los factores socio-culturales sobresale el énfasis en tener un cuerpo delgado como prerrequisito para obtener logros y aprobación, constituyéndose en un clima facilitador para la aparición y mantenimiento de estos trastornos. También las familias sobre exigentes, rígidas o con grandes expectativas de logro por parte de sus hijos, pueden contribuir a la expresión de estas patologías.


Las cifras reportadas de trastornos alimenticios en nuestro país, coinciden con las reportadas en otros países, y son del 4% en escolares adolescentes y adultos jóvenes, aunque la aparición en niñas pre-púberes y mujeres mayores de 30 años parece estar aumentando. La frecuencia de la Anorexia Nerviosa se estima entre el 0.5 y el 3.7% de las adolescentes y ocurre más frecuentemente en mujeres que en hombres. La Bulimia Nerviosa aparece entre el 1.1 y el 4.2%.

En nuestro país contamos con datos epidemiológicos derivados de estudios para medir la prevalencia e incidencia de TCA y comportamientos de riesgo en población de escolares y universitarios en varias ciudades, encontrando cifras similares a las reportadas en Latinoamérica, países del Este Europeo, Japón y Norteamérica en cuanto a frecuencia de aparición, grupos etáreos vulnerables, factores de riesgo sociocultural y comorbilidades. En resumen en Colombia las tasas de prevalencia de Anorexia Nerviosa oscilan entre 0.2 y 0.5%, para Bulimia Nerviosa entre 2.2 y 3.2% y para formas incompletas entre 28 y 33.6%.

Sin embargo, en cuanto a factores de riesgo para la población, la Encuesta Nacional de Salud Nutricional en Colombia (ENSIN) realizada por el ICBF en 2005, reveló que en todos los grupos de edad hubo un porcentaje de personas con relación peso-talla normal que se perciben gordas, siendo mayor esta creencia en el grupo de adolescentes y jóvenes (cerca del 18%) entre 13 y 29 años. Esta anomalía en la auto-percepción de la imagen corporal es reconocida a nivel mundial como un factor predisponente a las alteraciones como anorexia y bulimia en presencia de otros comportamientos de riesgo como realizar ayunos prolongados, ejercitarse compulsivamente, suprimir grupos de alimentos considerados por la persona como potencialmente "engordadores", o vomitar o laxarse para perder peso. Actualmente, está en fase de tabulación y análisis la encuesta ENSIN 2010 en una mayor cantidad de hogares colombianos y nuestro programa ha sido involucrado en el proceso. Próximamente podremos participar en la divulgación y discusión de los resultados.


Si bien la anorexia y la bulimia suelen aparecer en edades cercanas a la pubertad o durante la adolescencia, las niñas antes de la pubertad pueden presentar síntomas igual que las mujeres adultas pueden enfermar por primera vez tardíamente. De cualquier manera, parece que los cambios en la forma y la apariencia corporal, facilitan el hecho de que el cuerpo se conviertan en un tema central en ciertos momentos del ciclo vital: alrededor de la pubertad, en el post parto o durante la menopausia.

 

  Sobrepeso real o percibido.

  Dietas repetidas para controlar el peso.

  Historia de burlas, críticas o comparaciones descalificadoras acerca de la apariencia corporal.

  Antecedentes familiares de trastornos de alimentación, trastornos de ansiedad, depresión o abuso o dependencia de sustancias.

  Cirugía bariatrica previa.

  Experiencias traumáticas como abuso físico o sexual durante la infancia o la adolescencia temprana.

  Otras experiencias traumáticas como amenazas, secuestro, atracos, homicidios..